La italiana es una de las artífices del éxito de la firma de moda con la que comparte apellido y, aunque ya no tenga un cargo en la compañía, sigue velando por ese buen gusto discreto
Maria Luisa Loro Piana (Venecia, 1961) tira hacia arriba del cuello de su camisa hasta dejarla perfecta. “Era un gesto de mi marido, estiraba los cuellos y la ropa caía en su sitio. Era magia. Nadie se resistía a su encanto ni a sus camisas”, cuenta sentada en un sillón orejero tapizado en seda italiana en el salón de su casa milanesa....
Su marido, Sergio, era la mitad elegante de Loro Piana, la otra era Pier Luigi, el hermano pequeño, un prodigio de la organización y las finanzas. Ambos heredaron de su padre, Franco, el gen del buen empresario y lo desplegaron en los años setenta cuando se hicieron cargo de la marca que LVMH adquirió en 2013 y que, por obra y gracia de la serie Succession, ha llegado al siglo XXI como el epítome de una elegancia de código cerrado y la quintaesencia del if you know you know (si sabes, sabes). La marca emblemática del quiet luxury (lujo silencioso). Dos circunstancias —la serie de HBO y el concepto— de las que se desmarca LVMH. “Loro Piana es anterior a todo eso”, aclaran.






