Licenciada en Física Teórica y doctora en Neurociencia por la Universidad Autónoma de Madrid, ha dedicado los últimos 20 años a la investigación del impacto de la respiración sobre el cerebro
Llega a nuestra cita como un rayo de sol a nuestro cuerpo. Vitalista, risueña, amable, Nazareth Castellanos (Madrid, 48 años) dirige un laboratorio donde investiga la neurociencia de la meditación y la relación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Ha publicado hace unos meses con gran éxito El puente donde habitan las mariposas (Ediciones Siruela), donde nos enseña cómo podemos esculpir el cerebro a través de la respiración, “pero se necesita voluntad y mucho esfuerzo”.
Partiendo de la obra del padre de la Neurociencia, Santiago Ramón y Cajal, y del ensayo Construir Habitar Pensar, del filósofo Martin Heidegger, afirma que nos construimos cuando protegemos nuestro crecimiento, habitamos cuando nos cuidamos y pensamos cuando lo hacemos con agradecimiento. Debemos practicar un monólogo interior que se refuerza desechando lo dañino, puliendo el pensamiento y apostando por el amor a uno mismo. Respirando de manera consciente, se esculpe el cerebro.
Pregunta: Su libro es un homenaje a Santiago Ramón y Cajal, con una frase tan poderosa como “todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro si nos lo proponemos”. ¿Por dónde empezamos?






