El presidente estadounidense llena su discurso a la nación de falsedades y críticas a Biden mientras ignora las preocupaciones reales de sus conciudadanos

Con un discurso de 18 minutos plagado de medias verdades, mentiras completas y constantes exageraciones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió el miércoles a sus compatriotas en lo que se suponía era el anuncio de las líneas básicas de su Administración para el año 2026. La alocución terminó derivando en una amalgama de declaraciones egocéntricas, promesas irrealizables e incomprensibles ataques personales al expresidente Joe Biden, algo más propio de un líder de la oposición que de alguien que ocupa la Casa Blanca.

Aderezado con un repertorio de expresiones xenófobas, Trump sostuvo imperturbable haber terminado con ocho guerras en todo el planeta y protegido a EE UU de una invasión de criminales liberados de cárceles y sanatorios mentales de países enemigos. Además, aseguró que el país vivía con él unos de los mejores momentos económicos de su historia, que los datos de paro estaban en buenos niveles, que “todos y cada uno” de los líderes extranjeros con los que habla le aseguran que EE UU es el país “más sexy del mundo” y que bajará el precio de los medicamentos un 600%.