Uno de los inmigrantes desalojados, este miércoles. EFE/ Alejandro Garcia

Ginebra (EFE).- Los relatores de la ONU para el derecho a la vivienda y en defensa de los migrantes condenaron este viernes el desalojo de unas 400 personas del antiguo instituto B9 de Badalona, que consideraron «una grave violación» de las libertades fundamentales, y advirtieron de que estuvo acompañado de un «discurso estigmatizador» por parte de las autoridades públicas que es «inaceptable».

«Desalojar a una persona en pleno invierno y dejarla sin hogar constituye una grave violación del derecho a una vivienda adecuada» y también puede constituir un «trato cruel, inhumano o degradante», señalaron en un comunicado el relator para la vivienda, Balakrishnan Rajagopal, y su homólogo para los migrantes, Gehad Madi.

Este desalojo, ejecutado el 17 de diciembre, vino acompañado de declaraciones de cargos públicos «que describían a todos los que vivían en el B9 como una fuente de inseguridad en la zona y los tildaban de delincuentes o violentos, sin aportar pruebas que lo demostraran», aseguraron los dos expertos de Naciones Unidas.

Instaron por ello a cesar esta retórica, señalando que «los migrantes se enfrentan a múltiples dificultades a la hora de acceder a una vivienda adecuada y las autoridades públicas deben esforzarse por combatir la discriminación, no por alimentarla».