Un centenar de las personas desalojadas del antiguo instituto pasan la noche en tiendas de campaña ante la falta de apoyo del Ayuntamiento
Cerca de un centenar de migrantes siguen vagando por las calles de Badalona tras el desalojo, el miércoles, del antiguo instituto B9, que ha sido celebrado por el alcalde, Xavier García Albiol (PP) como una victoria. Esas personas han pasado la primera noche tras el desahucio en tiendas de campaña instaladas frente al centro, sin haber recibido ninguna ayuda de los servicios sociales. Ese abandono municipal ha sido denunciado por el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, que ha acusado al alcalde de una “dejación de funciones” en la primera acogida de los migrantes del B9 que, según él, es competencia municipal. Durante más de dos años, el instituto fue refugio para más de 400 extranjeros, la mayoría de origen subsahariano, que lo convirtieron en el mayor asentamiento informal de migrantes de Cataluña.
La primera noche tras el desalojo, tal como se intuía, fue complicada. Sin apoyo de los servicios sociales municipales, decenas de personas se repartieron en pequeños grupos por las calles de la ciudad. Un centenar, repartidas en cerca de veinte tiendas de campaña, ha permanecido en la plaza Roja, situada frente al antiguo instituto, ahora ya tapiado e inaccesible. “Nadie ha venido. Seguimos aquí, pero no tenemos ni idea de cómo serán los próximos días”, explica Ibrahim N., nigeriano que vivió en el centro durante las últimas semanas. El operativo de expulsión ha sido celebrado por el alcalde de Badalona, que considera cumplida una de sus promesas de campaña y vincula esa ocupación con la inseguridad y el incivismo.







