Los cerca de 400 ocupantes del antiguo instituto público de Badalona siguen en el recinto y sin planes de futuro tras la autorización judicial para el desalojo
El mayor asentamiento de personas migrantes de Cataluña, ubicado en el antiguo instituto B9 de Badalona, vive sus últimos días. Desde el jueves, cuando la jueza autorizó la petición del Ayuntamiento para entrar en el recinto, sus más de 400 habitantes viven con angustia la llegada del desalojo sin noticias sobre cuándo se efectuará ni planes de futuro. “Nos despertamos cada día ansiosos, con la presión de que podrían llegar los Mossos en cualquier momento”, explica Younous, uno de los moradores. Pese a la inminencia del desalojo, no se perciben movimientos significativos para abandonar el recinto, ocupado desde hace más de dos años. “No vamos a marcharnos. No estamos preparando nada. Aquí seguimos como siempre”, ha señalado un ocupante que se identifica como Batman.
Unidos por el temor a un desahucio que se producirá en cuestión de días —la jueza dio al Consistorio un plazo de 15 días para ejecutar la entrada, sin fijar una fecha concreta, pero en horario diurno—, los ocupantes se han reunido este martes para celebrar un acto en memoria de las cinco víctimas mortales del incendio en una nave industrial, también ocupada por subsaharianos, del Gorg, del que se cumplen cinco años. Una parte de los 400 residentes del instituto habitó en el pasado, de hecho, el local incendiado, de modo que el del B9 será uno más de los desahucios que les han ido empujando de nave en nave, de recinto en recinto, en busca de un techo digno.






