Las lectoras y los lectores escriben sobre la conciliación laboral, las discusiones familiares, el consumismo navideño y la situación de los sanitarios
En mi lugar de trabajo hemos vivido un caso que refleja con crudeza las carencias de nuestro sistema de conciliación. Una compañera de 27 años, con un talento extraordinario y un futuro prometedor, quedó embarazada y poco después se vio obligada a presentar su baja voluntaria. Ella y su pareja no podían compaginar el cuidado del bebé con sus responsabilidades profesionales y, sin apoyo familiar ni recursos públicos suficiente...
s, la única salida fue renunciar a su empleo. Cada renuncia como la suya supone una pérdida irreparable de talento para las empresas y un retroceso en igualdad. La conciliación no puede seguir siendo un privilegio, debe ser un derecho garantizado para que ninguna mujer tenga que abandonar sus sueños por falta de apoyo.
Lucía Español Manjón. Rubí (Barcelona)
Cinco millones de españoles han roto con amigos o familiares por motivos políticos. Siempre se ha dicho que para tener la fiesta en paz en reuniones como las comidas navideñas hay que evitar discutir de política, religión o fútbol. Del primer tema he intervenido en discusiones familiares y la verdad es que el resultado es desagradable y además no se llega a ningún consenso. Lo más inteligente, como dice mi hermano, es no hablar de esos tres temas. Allá cada uno con sus ideas.






