Los lectores y las lectoras escriben sobre el ‘caso Salazar’, la entrevista a Mónica García, los tratamientos de fertilidad en la sanidad pública y los problemas de las grandes ciudades
¿Hemos aprendido algo de lo que le pasó a Nevenka Fernández hace 25 años?. La sociedad modificó muchas leyes, comportamientos y actitudes machistas. Pero sobre todo son las mujeres las que han aprendido a no callar, a no tolerar más y a denunciar el acoso y los abusos de poder. A los hombres aún nos queda mucho por aprender; parece que no nos concierne el machismo rampante en el trabajo y miramos para otro lado y disculpamos, toleramos y hasta queremos tapar esas actitudes que, quizás, solo nos abochornan en teoría. Por lo menos, ahora la sociedad pone el foco en el acosador. Sin embargo,
-una-reunion-de-urgencia-esta-noche.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-12-03/ferraz-intenta-apaciguar-los-animos-por-el-caso-salazar-en-una-reunion-de-urgencia-esta-noche.html" data-link-track-dtm="">solo claman colectivamente las militantes del partido o las compañeras de oficina. ¿Dónde está la militancia masculina?
Luis de Luxán Meléndez. Porrúa (Llanes, Asturias)
El pasado domingo, EL PAÍS publicó una entrevista con la ministra de Sanidad, Mónica García. La responsable aseguraba que, tras el escándalo del hospital de Torrejón, está preparando una nueva ley que “limite la colaboración público-privada con empresas con ánimo de lucro”. Tal vez García esté pensando dar la gestión de la sanidad pública a organizaciones no gubernamentales, porque todo el mundo sabe que las empresas privadas son, por definición, lucrativas. La única sanidad (y educación) garantista es la 100% pública.






