Las lectoras y los lectores escriben sobre la violencia machista, la regularización extraordinaria de los inmigrantes, la derrota de Viktor Orbán, y la ausencia de fotoperiodistas en el concierto de Rosalía en Barcelona
Sobreviví a dos intentos de suicidio producto de maltrato de género, nadie lo vio venir. Porque esa es la mentira: creemos que el dolor tiene cara, que la depresión se nota. No es así. Yo sonreía Recuerdo la ambulancia, el frío, la soledad. Sin mi madre ni mi padre, ambos en otros país. Estaba atravesando algo que nadie me explicó que podía pasar. En urgencias me curaron la herida, me pusieron un parche y me hicieron esperar. La psiquiatra me dijo que pidiera ayuda en un centro y me dejó ir. Salí igual de sola, pero más rota...
. Nadie habla de darlo todo en una relación y solo recibir golpes, De perderte poco a poco: el sueño y la identidad. Vivimos fingiendo estabilidad porque así encajamos. Porque mientras más aparentamos estar bien, más nos respetan. Pero ese respeto es falso: nace de traicionarnos a nosotros mismos. Nadie ve lo que hay detrás de una sonrisa. Nadie espera que alguien “como tú” se rompa. Por que en esta sociedad el fingir ser feliz te da respeto.
Yinela Cheribin. Málaga






