El agua se desbordó por coronación, alcanzando los dos metros y medio de altura por encima del muro de contención, y causó la muerte de dos personas en Sot de Chera

Un ingeniero de Caminos, técnico de apoyo a la dirección de la explotación de la presa de Buseo, la única propiedad de la Generalitat, ha afirmado a la jueza de la dana que advirtió a la Generalitat y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) de que la presa se iba a desbordar. Esto lo hizo a través de un primer correo electrónico a las 20.41 horas.

Sin embargo, el centro de Emergencias de la Generalitat, donde estaba reunido el Cecopi que gestiona las inundaciones, avisó ni el gobierno autonómico elevó el máximo nivel de emergencia hasta el día siguiente. Un padre y un hijo murieron esa noche en Sot de Chera, el primer pueblo aguas abajo de la presa, a causa directamente del desbordamiento de la misma. El consejero de Agricultura, Miguel Barrachina, incidió el pasado viernes en que era la CHJ la responsable de gestionar la emergencia de la presa, cuya gestión está privatizada.

El ingeniero ha declarado este martes en calidad de testigo en el juzgado de Catarroja que investiga la gestión de la riada, procedimiento en el que hay dos investigados: la exconsejera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exnúmero dos Emilio Argüeso.