La alerta a la población para advertir de la dana en la Comunidad Valenciana —que dejó 228 muertos el pasado 29 de octubre— se envió tarde y mal según ha expuesto este jueves la catedrática de Geografía Física de la Universidad de Valencia, Ana Camarasa, ante la jueza que investiga la inundación. A su juicio, el aviso masivo a los teléfonos para informar de la magnitud de la tragedia se debió enviar a las 15.00 horas del día de la riada, según indican a EL PAÍS fuentes presentes en su comparecencia.

Son cinco horas antes de que el Ejecutivo que pilota Carlos Mazón, del PP, decidiera remitir la notificación, que llegó a los móviles cuando ya se amontonaban los fallecidos, había desaparecidos y numerosas personas estaban atrapadas en plantas bajas y garajes. “La alarma llegó más tarde que la crecida”, ha indicado la catedrática en alusión al aumento de caudal. La profesora ha sostenido también que el retraso en el aviso impidió a los vecinos salvarse y proteger sus bienes.

Camarasa, considerada la máxima experta en barrancos mediterráneos, ha comparecido este jueves ante la jueza que indaga penalmente la riada, Nuria Ruiz Tobarra, en calidad de perito, una condición que le obliga a decir la verdad. La experta ha indicado que el contenido de la alerta masiva fue “confuso”. Una tesis que coincide con la mantenida durante meses por la instructora. La jueza ha reprochado que el aviso no pidiera a los vecinos subir a las primeras plantas —el 70% de los muertos fallecieron en las plantas bajas— en una línea argumental que destaca que, de haberse enviado antes la notificación, se habrían salvado vidas.