València (EFE).- La jueza de la dana asegura que lo más dramático es que se pudo haber lanzado un mensaje de alerta a la población el día de las inundaciones sobre las 17:20 horas, tres horas antes de la hora del envío, que fue a las 20:11 horas.

En un auto de este miércoles, la jueza que investiga la causa penal por la muerte de 230 personas insiste en la tardanza en remitir el mensaje de alerta: «No se le reveló a Salomé -Pradas, la exconsellera, investigada en la causa- por un técnico a las 20:00 horas un sistema para alertar a la población, sino que estaba sobre la mesa del CECOPI, desde las 17:20 horas».

Ese sistema era «plenamente operativo», y no requería de ningún tipo de validación estatal ni autorización por ninguna autoridad estatal, añade.

En el auto se señala la sucesión de propuestas y envíos del mensaje y lo más dramático, indica, es que se pudo haber lanzado un mensaje sobre las 17:20 horas con el contenido que consta en el cuaderno del subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, que hubiera sido plenamente efectivo hasta el punto de que aconsejaba subir a los pisos altos, lo que daba idea de hasta dónde podía llegar el agua, cuanto menos dos metros, y que, por tanto, bajar a los garajes o permanecer en plantas bajas, o ir por carretera, era un riesgo clarísimo que había de excluirse.