Aumentan las acusaciones de fraude, mientras el CNE iniciará el escrutinio de 2.773 actas con inconsistencias. La presidenta Xiomara Castro critica la injerencia de Donald Trump
Honduras se sumerge en el caos político tras casi 15 días de una elección presidencial cuyos resultados siguen sin definirse. Las autoridades electorales iniciarán el sábado el escrutinio especial de 2.773 actas que presentan inconsistencias, un proceso que podría durar varios días, pero que definirá al triunfador de unos comicios marcados por la demora y torpeza en el recuento de votos, las denuncias de fraude, el llamado a la movilización de sus bases del partido oficial, que no reconoce su estrepitosa derrota, y las críticas de la presidenta Xiomara Castro a la descarada intervención de Donald Trump. El estadounidense dio su respaldo al candidato conservador Nasry Asfura, quien lidera el recuento de votos, con el 40,5% de los apoyos. Muy de cerca le sigue el liberal Salvador Nasralla, con el 39,2%, y quien ha creado un movimiento llamado Frente Común Ciudadano para, ha dicho, “respetar la voluntad popular”. La Unión Europea ha instado a todos los candidatos a esperar y respetar el resultado oficial.
El ruido de todos los actores políticos del país ha marcado un recuento de votos demorado por la incapacidad de la empresa contratada por las autoridades electorales para realizar el escrutinio, interrumpido en varias ocasiones por “problemas técnicos”, que han generado desconfianza entre los candidatos y sumido en la incertidumbre a un electorado que participó de forma masiva y pacífica en la elección del 30 de noviembre. Grupo Asesoría en Sistematización de Datos, S.A.S. (Grupo ASD) es la compañía colombiana contratada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras. La empresa se ha enfrentado a fallas continuas del llamado TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), con interrupciones y reinicios del sistema durante el conteo e incapacidad para manejar la transmisión de resultados con fiabilidad, además de registrar retrasos y falta de actualización de las cifras. El CNE ha tenido que reconocer que la empresa no estaba preparada para soportar el volumen de datos y la exigencia técnica que representa una elección de esta magnitud.










