El conteo, que ha sufrido varias interrupciones, da la ventaja al conservador Nasry Asfura, apoyado por Trump
La tardanza en la definición de un vencedor en las elecciones presidenciales de Honduras pone aprueba la paciencia de los observadores internacionales, que exigen el fin del llamado recuento especial de miles de papeletas que presentan inconsistencias. Tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como el Gobierno estadounidense exigieron terminar “lo antes posible” un proceso lento y lleno de interrupciones, que mantiene a los hondureños sumidos en la incertidumbre.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, hizo este lunes un "llamado urgente" a las autoridades electorales para que concluyan el escrutinio, mientras que Washington alertó de “consecuencias” si sigue el retraso. Hasta ahora, con el 99,9% de las actas escrutadas, el conservador Nasry Asfura, respaldado por Donald Trump, mantiene una ventaja por la mínima (40,34% de los apoyos) frente al liberal Salvador Nasralla (39,4%), quien ha denunciado que se gestó “un fraude” en los comicios.
Ramdin hizo su llamado después de un fin de semana caótico en el escrutinio, con varias interrupciones y constantes ataques de los tres integrantes que encabezan el Consejo Nacional Electoral (CNE) y que representan a los principales partidos políticos: Ana Paola Hall, del Partido Liberal; Cossette López, del Partido Nacional; Marlon Ochoa, del oficialista Libre.













