La filtración es una práctica común entre el poder y la prensa. García Ortiz fue víctima de la prisa y las circunstancias

La noticia ya la saben, ahora —como diría Wyoming— les contaremos la verdad. La noticia es que 19 días —y 500 noches— después de publicar a toda prisa el fallo condenatorio contra el fiscal general del Estado, el Tribunal Supremo ha publicado por fin la sentencia, y la novedad es que no hay novedad.

Lo que sí contiene la sentencia es una frase que ha levantado una gran polémica en las redes: “Fue el acusado, o una persona de su entorno, quien entregó el correo para su publicación”. Un tuit del profesor de Sociología Dani Valdivia resume así el desconcierto: “Si a García Ortiz lo han condenado de esta forma, cualquiera podemos acabar de la misma manera”.

No he sentido mayor miedo como ciudadano español que leyendo la sentencia al Fiscal General del Estado.

Si a García Ortiz lo han condenado así, de esta forma, cualquiera podemos acabar de la misma manera.