Álvaro García Ortiz ha tenido que esperar 19 días para conocer por qué lo condenan
El Tribunal Supremo ha difundido este martes la sentencia contra Álvaro García Ortiz, quien fuera fiscal general del Estado. En una resolución de 184 páginas, la mayoría del tribunal plasma sus argumentos para condenarlo a “inhabilitación especial para el cargo de fiscal general del Estado por tiempo de dos años”, a una multa de 7.200 euros y al pago de las costas (incluidas las de la acusación particular ejercida por Alberto González Amador, novio de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid). Además del fallo, el alto tribunal ha notificado el voto particular firmado por las dos magistradas discrepantes, que defendían la absolución. Estas son algunas claves de la sentencia:
19 días de espera. García Ortiz ha tenido que esperar 19 días para conocer por qué lo condenan. Para evitar filtraciones, el Supremo avanzó el sentido de su fallo el pasado 20 de noviembre, pero anunció que la sentencia se encontraba todavía “pendiente de redacción”. Este martes ha difundido finalmente la resolución.
La filtración del correo. Una de las grandes preguntas que ha sobrevolado todo el proceso es quién filtró a la prensa un correo electrónico enviado por el abogado de González Amador a la Fiscalía —en el que se proponía un acuerdo para evitar la entrada en prisión del novio de Ayuso a cambio de admitir dos delitos fiscales—. Durante la vista no se presentó ninguna prueba directa que situara a García Ortiz como autor material de la difusión de ese documento durante la noche del 13 de marzo de 2014. Y, de hecho, la sentencia no aclarara quién facilitó ese email a la Cadena SER (el primer medio que ofreció entrecomillados literales de su contenido). Sin embargo, la mayoría del tribunal afirma que el fiscal general está detrás de esa maniobra: “El correo fue comunicado desde la Fiscalía General del Estado, con intervención directa o a través de un tercero, pero con pleno conocimiento o aceptación por parte del señor García Ortiz”.






