El mercado descuenta una reducción de un cuarto de punto mientras arrecia el debate sobre el sucesor de Powell en una Fed más dividida que nunca

Cuando en Wall Street se habla más del sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal que del movimiento que hará el banco central en su reunión de este miércoles es que hay una anomalía en el mercado. La Casa Blanca no oculta que quiere sustituir a Powell, insultado, acosado y denigrado por Trump, por un hombre fiel, complaciente y dócil como Kevin Hasset, el director de la Oficina Económica al servicio del presidente de Estados....

Entretanto, la Fed vive su mayor división interna en décadas mientras que Trump y su equipo redoblan las presiones para una nueva rebaja de los tipos de interés y se empieza a cuestionar la independencia del organismo en el que el republicano ya ha colocado algunos peones y amenaza con colonizarlo.

El pasado verano, el presidente millonario ya enchufó a su economista de cabecera, Stephen Miran, de 42 años. En las dos reuniones celebradas desde septiembre por el Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed (FOMC), el órgano que decide sobre los tipos, Miran votó por bajadas más agresivas, de medio punto. En el otro extremo, está el presidente de la Fed regional de Kansas City, Jeff Schmid, quien se ha mostrado contrario a nuevas rebajas de tipos porque considera que podrían contribuir a arraigar una inflación más alta en lugar de apuntalar el mercado laboral. Otros miembros se alinean en estos bandos de halcones y palomas para dejar la mayor división del banco central estadounidense en su historia reciente. La labor de Powell en busca de un consenso no es fácil.