Tenemos el truco para que los bastones de boniato no queden blandurrios y se parezcan a las patatas fritas. Los puedes hacer en horno, en ‘airfryer’ o en sartén
¿Cómo conseguir unos palitos de boniato crujientes por fuera y cremosos por dentro, que estén tan buenos o mejor que una patata frita? La respuesta no es fácil, porque el boniato presenta ciertos problemillas a la hora de conseguir esa capita crunchy que tanto gusto nos da. Este tubérculo tiene menos almidón y más azúcares que la patata, lo que favorece que se quede blandurrio al freírlo o asarlo.
La buena noticia es que hay una manera bastante sencilla de hackear los bastones de boniato para que salgan crujientes: añadirles almidón. ¿Cómo? Pues bañándolos con un poco de maicena (almidón de maíz) disuelta en agua. Después basta con asarlos en el horno, pasarlos por la freidora de aire o freírlos en la sartén, y sazonarlos con lo que te salga de la batata. Si quieres ver cómo se preparan, mira el vídeo de arriba.
Si los bastones de boniato se van a hacer en el horno, calentarlo a 240 grados.
Si tu horno no alcanza esa temperatura, ponerlo a 220 y alargar unos minutos el tiempo de horneado.






