La asociación Audita Sanidad alerta de que esta fórmula favorece la corrupción y el despilfarro pero los controles de la Comunidad o la Fiscalía no funcionan
Los contratos menores (a dedo) representan el 99,5% de toda la contratación en la Consejería de Sanidad del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, según un informe de la asociación Audita Sanidad, un colectivo ciudadano que fiscaliza desde 2016 a la Comunidad de Madrid. Este grupo alerta de que la ley establece límites al uso de esta fórmula de contratación, pero habitualmente las administraciones de todo tipo se los saltan, lo que supone un riesgo de corrupción y un despilfarro. Sin embargo, las denuncias interpuestas por la asociación ante Fiscalía, Defensor del Pueblo o la Comunidad de Madrid han caído en saco roto.
Los contratos menores son una de las fórmulas permitidas por ley para que las administraciones se relacionen con empresas privadas mediante la compra de suministros, la ejecución de servicios o la realización de obras. En principio, las adjudicaciones deberían anunciarse para que gane la mejor de varias empresas competidoras, pero cuando el importe es escaso (15.000 o 40.000 euros, dependiendo del tipo de trabajo) se permite la designación a dedo, en teoría para favorecer el funcionamiento ágil de hospitales o escuelas. El problema viene cuando los jefes de compras trocean contratos de gran entidad para saltarse las exigencias de las licitaciones con publicidad y concurrencia, y la sospecha reside en el cobro de una comisión ilegal por parte de los funcionarios.







