— ¿Por qué le ocultan el gasto real a la ciudadanía?...
Es febrero de 2023, y Matilde Díaz Ojeda, diputada del PSOE, explota. Se debate sobre cuánto cuestan los cinco hospitales públicos de gestión privada de Madrid. La socialista, indignada, mira a Fernando Prados Roa, entonces viceconsejero de Sanidad, y le afea lo que entiende como un ejercicio de ocultamiento. Cada año, la Comunidad presupuesta una cifra para estos hospitales. Cada año, paga una distinta. Y el desvío, generalmente, es a favor de las empresas privadas, según ha comprobado este diario para el periodo 2019-2023: en los primeros cinco años de gobierno de Isabel Díaz Ayuso, se ha autorizado pagar 1.401 millones más de los presupuestados a estos hospitales. De esos 1.401 millones, 1.313 han sido para los cuatro de Quirón, y 88 para el de Ribera Salud, según consta en las cuentas que audita la intervención regional. Un balance que deja en papel mojado lo aprobado por la Asamblea, y que indigna a los diputados de la oposición. “Parten de una situación de déficit presupuestario, pero el impacto de la modificación presupuestaria posterior no es igual para los hospitales públicos que para los de concesión a un privado”, dice más de dos años después de aquel debate la antigua parlamentaria socialista. Y denuncia: “Hay un vaciado de los hospitales de gestión directa”.






