El mandatario venezolano toma juramento a los “comandos bolivarianos de base” y anuncia la creación de un nuevo buró político con sus hombres de confianza para enfrentar la emergencia

Con una nueva transmisión en cadena nacional de radio y televisión, Nicolás Maduro ha reaparecido este lunes en una concentración con sus seguidores del Partido Socialista Unido de Venezuela en las cercanías del Palacio de Miraflores, en el centro de Caracas, para afirmar a adversarios e interesados: “No nos podrán sacar jamás, bajo ninguna circunstancia, del camino de la revolución”.

Metido por completo en la narrativa de su movimiento —según la cual el chavismo queda completamente absuelto de cualquier responsabilidad en el derrumbe socioeconómico del país—, y aparentemente, sin la menor intención de dejar el poder, independientemente de las amenazas de Washington, Maduro reaparecía enérgico, relajado y sonriente, luego de una ausencia de unos pocos días en la cual se tejieron especulaciones sobre su destino político.

Las dudas se multiplicaron sobre todo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociera en una conversación con la prensa que sostuvo una conversación telefónica con él y se hablara tantas veces de la imposición de un ultimátum de Washington.