El líder del chavismo pone el broche final a la marcha convocada ante la presión de Estados Unidos
Nicolás Maduro puso el broche final a la movilización convocada este martes en Caracas, una demostración de fuerza con la que el chavismo buscó exhibir cohesión en plena escalada de tensión con Estados Unidos. Vestido con uniforme militar y flanqueado por la cúpula de su Gobierno y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, alzó la espada de Simón Bolívar, emblema central del imaginario chavista. Desde abajo del escenario, miles de seguidores clamaban al unísono: “¡El hombre de la paz se llama Nicolás!”.
La movilización —convocada en el marco del bicentenario de la entrega de la espada al libertador— llevó a las calles a miles de venezolanos, sobre todo empleados públicos, militares y policías, que conforman la principal base de apoyo de Maduro. El mensaje que el chavismo buscaba transmitir con esta marcha es una respuesta interna —para reforzar la cohesión del régimen—, pero también una señal externa de desafío frente al avance de la presión estadounidense. “La patria reclama nuestro mayor esfuerzo y sacrificio”, clamó Maduro.
El líder venezolano —señalado por la Administración de Donald Trump como jefe del supuesto Cartel de los Soles— arengó a las masas y lanzó un mensaje que deja claro que la intención del régimen es resistir. “¡Estamos obligados a estar unidos! Prohibido fallar en esta coyuntura decisiva para la existencia de la República. No hay excusas para nadie, sea civil, sea político, sea policía... ¡Si la patria reclama, la patria tendrá nuestra vida si es necesario!“, enfatizó.








