En la primera comparecencia después del Nobel a María Corina Machado, el mandatario venezolano insiste en que el chavismo está dispuesto a dar la batalla ante “las amenazas imperalistas”
Nicolás Maduro ha aparecido en un acto público este domingo, en la celebración del 12 de octubre, que el chavismo ha rebautizado como el día de la resistencia indígena. “Si quieren la paz, prepárense para ganarla”, dijo el mandatario con un penacho en la cabeza y un arma indígena al hombro. Es la primera declaración que hace luego de que se anunció la entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder de la oposición. María Corina Machado.
Maduro aprovechó la fecha para reiterar que la unión militar-policial-popular les permitirá, según su previsión, vencer las amenazas del imperialismo, en referencia al despliegue militar de Estados Unidos en las costas. “Aquí no queremos ser esclavos de los gringos”, dijo. Desde Caracas, donde inauguró dos nuevas esculturas para honrar héroes aborígenes, también llamó a crear milicias indígenas, incluso de ámbito internacional con otras etnias de la región que, asegura, le han expresado su solidaridad ante las tensiones con Washington.
Como suelen hacer todos los voceros del chavismo, no se refirió directamente a Machado, sino que mencionó a la dirigente a través de insultos y evitó referirse al reconocimiento que le entregó el Comité Nobel de Noruega el viernes. “Un 90% de la población repudia a la bruja demoníaca de la Sayona (personaje de terror de una leyenda popular latinoamericana)”. El dato proviene de una encuesta de Hinterlaces, afiliada al chavismo. “Nosotros queremos paz y paz vamos a tener, pero paz con libertad, con soberanía, independencia e igualdad. No la paz de las ruinas de Gaza ni la paz de la muerte”, agregó Maduro.






