Los cuatro protagonistas del documental de Richard Gere sobre personas sin hogar en España relatan a EL PAÍS cómo terminaron durmiendo al raso y qué significa para ellos volver a tener una llave en el bolsillo
Pepe, de 66 años, señala el portal de la tienda donde estuvo durmiendo al raso, el mismo lugar en el que, una noche, recibió una paliza y donde muchos días pensó si no era mejor morirse. Está en la misma calle madrileña (Bravo Murillo) en la que tuvo un bar durante 20 años. “Cerré en 2019. Empecé a trabajar repartiendo periódicos y comida para una empresa francesa, pero llegó la pandemia y me quedé sin los dos trabajos. Cuando se me acabó el dinero, me echaron del piso de alquiler donde estaba y me vine a esta esquina. A mi...
familia no le dije nada, quería resolver el problema solo, pero una vez que estás en la calle es muy difícil salir. Por aquí pasaba gente que conocía de cuando tenía el bar, y que incluso me había pedido ayuda, pero muchos miraban para otro lado, hacían como que no me habían visto”. Pepe es uno de los cuatro protagonistas de documental que el actor Richard Gere y su esposa, Alejandra, acaban de presentar junto a la entidad Hogar sí: Lo que nadie quiere ver. Los cuatro tienen perfiles muy diferentes, lo que demuestra que en el llamado sinhogarismo, que afecta a 37.000 personas en España, según el cálculo de la entidad, no hay perfil. EL PAÍS pasó un día con ellos. Esta es su historia.






