Mientras buena parte de los países occidentales encadenan caídas reales en resultados de aprendizaje, en los Estados sureños se está produciendo una revolución de política educativa que rompe muchos esquemas
Mientras buena parte de los países occidentales -incluida España- encadenan caídas reales en resultados de aprendizaje, en los estados del sur de Estados Unidos se está produciendo una revolución de política educativa que está rompiendo muchos esquemas....
En España, Europa y buena parte de Estados Unidos, seguimos enfrascados en debates menores atravesados por dinámicas de poder entre actores. Las administraciones no son capaces de poner en marcha políticas e incentivos con objetivos claros y medibles para mejorar el aprendizaje real del alumnado, cuando este se ha convertido en el principal reto de los sistemas educativos modernos.
Tanto en el qué como, sobre todo, en el cómo, el llamado “Ascenso del Sur” (Southern Surge) no tiene precedentes. Varios de los estados más pobres de Estados Unidos, como Luisiana, Tennessee, Misisipi o Alabama, históricamente a la cola en lectura y matemáticas en primaria según las pruebas NAEP, han protagonizado una de las historias de mejora más relevantes en un contexto de caída generalizada iniciado en 2013.






