El abandono escolar prematuro de los jóvenes foráneos de 18 a 24 años es más del triple que el de los autóctonos, y la diferencia va en aumento

Los últimos datos educativos son positivos para España. Y dibujan el contorno de un país cada vez más homologable a su entorno europeo también desde el punto de vista formativo. Las buenas noticias esconden, sin embargo, elementos preocupantes. Uno de ellos es la creciente brecha entre los chavales de nacionalidad española y los extranje...

ros que residen en el país. El abandono educativo temprano, un indicador central de la salud de un sistema de enseñanza, que refleja el porcentaje de población de 18 a 24 años que tiene como mucho la enseñanza obligatoria, se redujo el año pasado a su mínimo histórico, un 12,8%. La desagregación del dato por nacionalidad, publicada el jueves por el Ministerio de Educación, muestra, sin embargo, que la mejora se debió a la bajada entre los jóvenes españoles (-0,6%). Entre los extranjeros, en cambio, aumentó 1,1 puntos. Y no se trata de un hecho puntual, sino de una tendencia sostenida, según el análisis realizado por Miguel Recio para la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras.

Hace 10 años, el abandono educativo de los extranjeros era algo más del doble que el de los españoles (37,6% frente a 16,4%). El año pasado, en cambio, más que lo triplicaba (30,8% frente a 9,8%).