La asociación de vecinos de Canamunt-Ciutat Antiga, en el centro histórico, intenta reclutar pisos vacíos para evitar la marcha de las familias con alquileres a punto de caducar

Hace una década, la camiseta de la asociación de vecinos de Canamunt-Ciutat Antiga de Palma ya denunciaba bajo el lema “Grand hotel Canamunt” que los residentes de toda la vida se iban a convertir en extranjeros en su propio barrio. Un año después, en 2016, nació el movimiento asambleario Ciutat per a qui l’habita (La ciudad para quien la habita) en respuesta a la creciente gentrificación de este distrito en pleno casco histórico de la capital balear, donde ya florecían por ...

doquier nuevos hoteles y las agencias inmobiliarias de lujo se paseaban para tratar de captar viviendas que vender a inversores extranjeros. Fue una época de protestas contra la masificación turística y la desaparición de los negocios tradicionales. En la recta final de 2025 la situación no ha hecho más que empeorar, con un goteo de familias que han tenido que abandonar el barrio por la subida abusiva de precios del alquiler y la previsión de una oleada de nuevas marchas en los próximos meses por la caducidad de muchos de los contratos de arrendamiento.