Mientras el número de muertos por el incendio sigue creciendo, el Gobierno investiga si los responsables de las obras en el complejo residencial Wang Fuk Court cometieron una negligencia al emplear materiales inflamables
El incendio que devoró el miércoles siete de los ocho rascacielos de un complejo residencial de viviendas sociales en el distrito de Tai Po, en Hong Kong, es la catástrofe más grave sucedida en décadas en esta antigua colonia británica y hoy territorio autónomo de China, con 7,4 millones de habitantes. Estos son los datos que se conocen hasta ahora:
Los bomberos recibieron el aviso a las 14.51 del miércoles (las 7.51 en la España peninsular): un incendio se había desatado en el complejo residencial Wang Fuk Court, un conjunto de ocho torres, con 31 plantas de altura y 1.984 miniapartamentos en su seno, en el que vivían cerca de 4.600 personas. En cuestión de minutos, las llamas se propagaron por siete de los ocho bloques de viviendas. El fuego no llegó a estar controlado hasta 30 horas después.
Las causas del incendio se desconocen aún. El ministro de Seguridad, Chris Tang, únicamente explicó el viernes que se originó en la planta baja del bloque llamado Wang Cheong House y, desde ahí, se propagó rápidamente en vertical.













