El Gobierno decreta tres días de luto por los 128 muertos, mientras los equipos de rescate siguen buscando a decenas de desaparecidos
Hong Kong ha guardado tres minutos de silencio este sábado por la mañana, en honor a las víctimas del peor incendio que ha sufrido la ciudad en siete décadas: el que destruyó el miércoles siete de las ocho torres del complejo de viviendas sociales de Wang Fuk Court. Con un pequeño acto organizado en la sede del gobierno local y presidido por el jefe de la región administrativa especial, John Lee, comienzan tres días de luto por una tragedia que se ha cobrado al menos 128 vidas.
Los equipos de búsqueda y rescate continúan trabajando sin descanso para dar respuesta al paradero de alrededor de 200 personas que, según las autoridades, es “incierto”. Esa cifra incluye 89 cuerpos que “no han podido ser identificados”.
Entre los desaparecidos están dos familiares de Haylee Chow, residente de Wang Fuk Court de 19 años. “Seguimos esperando. No tenemos noticias de momento”, dice por mensaje este sábado por la mañana (madrugada en España), 66 horas después de que empezara el fuego. Los bomberos dieron por extinguidas las llamas el viernes a mediodía. El director de bomberos confirmó entonces que las alarmas antiincendios de los ocho bloques de la urbanización no funcionaron.















