Este tipo de fraude provocó unas pérdidas de más de 120 millones el año pasado en Reino Unido. Uno de cada cinco adultos en España ha sufrido una ciberestafa

Corazones rotos y bolsillos vacíos. La Comisión Nacional del Mercado de Valores, el supervisor del mercado español, ha lanzado una inusual advertencia sobre el auge de las estafas amorosas, también conocidas como romance scams, un tipo de fraude por el que los afectados acaban perdiendo importantes sumas de dinero tras confiar en un supuesto príncipe azul que desaparece de las redes sociales antes de convertirse en sapo.

El vigilante del mercado, que acostumbra a lanzar avisos sobre posibles estafas de chiringuitos financieros, el peligro de invertir en criptoactivos, productos financieros complejos o figuras como los contratos por diferencias (CFD), llama ahora la atención sobre este tipo de fraude: “Tu nuevo amigo es rico, atractivo, viaja y le gusta todo lo que haces. Pero, ¿cómo se hizo tan rico? Invirtiendo en criptomonedas, oro, o divisas, y te enseñará cómo lo ha hecho”, detalla. Un tipo de fraude que no se diferencia en su esencia de un chiringuito financiero habitual, que capta a sus usuarios por Internet y redes sociales para quedarse su dinero prometiendo altas rentabilidades. Lo único que cambia es el gancho.