Jefes científicos, investigadores y técnicos publican un manifiesto para defender su trabajo frente a la presunta corrupción
Más vale tarde que nunca. Los científicos y técnicos del mayor centro de investigación del cáncer del país han despertado ante la profunda crisis que vive el centro y han redactado un manifiesto en el que expresan públicamente su “indignación por la situación en la que encuentra” el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
“Es un gesto de unidad sin precedentes” explica a este diario uno de los jefes promotores de esta reacción, que ha sido apoyada la mayoría de los altos responsables científicos del organismo y por gran parte de la plantilla dedicada a investigación, asegura. Este miércoles a las 13.00 saldrán a manifestarse en la puerta principal del organismo para mostrar su preocupación ante un “prolongado periodo de crisis que podría estar proyectando una imagen pública que no representa” su labor, según el documento.
El nuevo movimiento surge después de que el CNIO haya caído en una profunda crisis que afloró a finales del año pasado y que se llevó por delante a sus máximos responsables, la directora científica María Blasco y el gerente Juan Arroyo. Sobre la primera pesaban acusaciones de maltrato y acoso laboral, entre otras cuestiones. Ambos llevaban más de una década en sus puestos y mantenían un enfrentamiento declarado que estaba llevando al centro a una situación de parálisis sin precedentes. Estas destituciones no resolvieron la crisis. Ahora el foco se ha puesto en una supuesta trama de contratos amañados entregados a empresas amigas que podría haber defraudado unos 20 millones de euros de las arcas del centro, según una denuncia presentada ante la Fiscalía Anticorrupción por un exdirectivo del centro que ha sido despedido con un expediente disciplinario.







