La fiscal general asegura que apelará la decisión de la jueza que desestimó el caso contra James Comey y Letitia James, rivales políticos del presidente
Continúa la campaña de la Administración de Donald Trump contra los seis congresistas demócratas que la semana pasada publicaron un vídeo en el que animaban a los militares estadounidenses a desobedecer órdenes del Gobierno de su país que consideren “ilegales”. Primero fue, este lunes, la amenaza de llevar ante un tribunal marcial al senador de Arizona, exastronauta y coronel retirado Mark Kelly. Y este martes, el FBI y el Departamento de Justicia han puesto en marcha el mecanismo para investigar a Kelly y al resto del grupo y así dirimir si cometieron algún delito con ese vídeo.
La noticia de que la agencia los busca para entrevistarlos, que avanzó Fox News, supone una escalada en la campaña de Trump contra los que considera que son sus rivales políticos. Esa campaña sufrió el lunes un serio revés cuando una jueza federal desestimó los casos contra el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, por considerar ilegal el nombramiento de la fiscal Lindsey Halligan, escogida a dedo para llevar a buen puerto las acusaciones de la Casa Blanca, cuando su predecesor en la Fiscalía del Este de Virginia se negó a hacerlo.















