La magistrada considera nulo el nombramiento de la fiscal que imputó al exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York Letitia James
Una juez federal ha desestimado los cargos presentados contra dos de los grandes enemigos políticos de Donald Trump, el antiguo director del FBI James Comey y la
s/2025-10-24/la-fiscal-general-de-nueva-york-imputada-por-presiones-de-trump-se-declara-inocente-de-la-acusacion-de-fraude-bancario.html" data-link-track-dtm="">fiscal general de Nueva York Laetitia James, con el argumento de que la fiscal que los imputó había sido nombrada de manera irregular.
La desestimación no impide que los cargos puedan volver a presentarse en el futuro, planteados por un fiscal que sí haya sido nombrado por los procedimientos debidos. Por el momento, cancela dos casos que habían desatado las alarmas acerca del uso político que el Departamento de Justicia de la Administración Trump, encabezado por Pam Bondi, parece estar haciendo del sistema judicial para presionar a sus enemigos políticos.
La juez Cameron McGowan Currie considera que el nombramiento de Lindsey Halligan como fiscal especial fue inconstitucional y sus actos para presentar las imputaciones fueron “ilegales” e “inefectivos”. Halligan, que había formado parte del equipo de abogados personales de Trump, trabajaba en la Casa Blanca como asesora cuando el presidente estadounidense la nombró a dedo en septiembre para ocupar el cargo de fiscal del distrito Este de Virginia, donde se llevaban a cabo las investigaciones contra dos de sus enemigos más odiados.












