Letitia James es la tercera adversaria política del presidente procesada por el Departamento de Justicia en apenas un mes

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, se ha declarado inocente este viernes al comparecer ante el tribunal federal de Norfolk (Virginia), imputada por sendos delitos de fraude bancario y declaraciones falsas a una entidad financiera. La de James es la tercera imputación política a enemigos políticos del presidente Donald Trump en menos de un mes, junto con las del exdirector de la CIA James Comey y el exasesor de Seguridad Nacional del primer mandato de Trump John Bolton, en lo que constituyen claras señales de la instrumentalización política del Departamento de Justicia por la Casa Blanca. El juicio a James ha sido fijado para el 26 de enero.

El republicano se la tiene jurada a la fiscal, que es demócrata, por llevarle a juicio, y ganarlo, en una demanda civil, dirigida también contra sus dos hijos mayores y la Organización Trump, el emporio familiar, por inflar el valor de sus propiedades para obtener tasas de interés favorables en préstamos y seguros. El republicano fue declarado culpable y obligado a pagar una sanción millonaria, superior a los 450 millones de dólares con los intereses acumulados, que su reelección como presidente dejó en suspenso.