La acusación por fraude bancario contra la demócrata Laetitia James es el último caso de instrumentalización política del Departamento de Justicia contra adversarios del presidente

Un gran jurado federal de Virginia ha acusado este jueves a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, de un delito de fraude bancario tras ser investigada por supuestas irregularidades en la firma de una hipoteca. “Lucharemos enérgicamente contra estas acusaciones infundadas, y mi oficina seguirá protegiendo con firmeza a los neoyorquinos y sus derechos”, ha respondido James a la imputación mediante un comunicado. “Esto es una muestra más del desesperado uso del sistema judicial como arma por parte del presidente. Está obligando a las agencias federales encargadas de hacer cumplir la ley a obedecer sus órdenes, todo porque hice mi trabajo como fiscal general del estado de Nueva York”, añade James en el comunicado.

La imputación de James, apenas dos semanas después de la de James Comey, exdirector del FBI, obedece a la constante presión del presidente Trump, a quien James llevó a juicio en 2023 por inflar el valor de algunas de sus propiedades, para que se procese a quienes considera sus enemigos políticos. Para ello, como ya adelantó en la campaña electoral y ha reiterado estas semanas, no duda en instrumentalizar al Departamento de Justicia para verlos entre rejas. Este fin de semana, el presidente pidió la dimisión de James sus redes sociales: “Es un desastre total y absoluto”, escribió en un post en el que calificaba la causa de James contra él de “CAZA DE BRUJAS”.