Los abogados critican que la “indefinición” de las acusaciones de la Fiscalía sobre el origen de la fortuna los deja indefensos
Los siete hijos de Jordi Pujol podrían no haber asistido a la segunda sesión del juicio, este martes, sobre el origen de la fortuna familiar oculta en Andorra. La Audiencia Nacional ...
ha eximido a todos los acusados de esa obligación, salvo cuando tengan que declarar. Pero ahí estaban los siete, puntuales a la cita en un polígono industrial de San Fernando de Henares (Madrid). Indignados aún por la decisión del tribunal (contra el criterio de los forenses) de continuar el proceso contra su padre, conversaban animadamente antes de tomar asiento en el banquillo. Tres, en primera fila, separados; otros tres, en segunda línea; y el séptimo, Oriol, en la tercera; todos ellos con un innegable parecido físico al expresident de la Generalitat que la edad solo ha acentuado.
Con su padre, de 95 años, recluido en casa salvo para las visitas al médico, y sin su madre, Marta Ferrusola, que falleció hace año y medio, los hijos se exhiben unidos ante la adversidad de un juicio que les amenaza con elevadas penas de prisión (entre ocho y 29 años de cárcel). Pero esa comunión no está reñida con las diferencias en la línea de defensa que unos y otros han empezado ya a desplegar. Acusados todos ellos de asociación ilícita y blanqueo de capitales, han solicitado la nulidad del proceso y han batallado, especialmente, contra la “inconcreción” de la acusación de la Fiscalía. Sus demandas son complementarias entre sí y revelan un reparto de papeles muy trabajado.









