Un trabajador de Andbank asegura en el juicio que el primogénito le dijo que el dinero provenía de una “herencia del abuelo”, pero admite que no lo justificó con documentos
El juicio contra el expresident Jordi Pujol y sus siete hijos, que se celebra desde noviembre en la Audiencia Nacional, ya ha aterrizado de lleno en la fortuna que amasaron en Andorra. Tres gestores bancarios de la familia, que han comparecido este m...
iércoles ante el tribunal para ofrecer detalles del dinero que el clan manejó en el Principado, han explicado que sus cuentas se nutrieron de habituales entregas en metálico desde que las abrieran a finales de los ochenta. Para la Fiscalía Anticorrupción, este flujo de efectivo supone un indicio más de que los acusados engordaron su patrimonio gracias a las comisiones ilícitas que cobraban a cambio de favores. Sin embargo, las defensas sostienen que esos movimientos no demuestran que el dinero tuviese un origen ilegal —aunque no lo declararan a Hacienda—.
Josep Maria Pallerola, gestor en la entidad financiera Andbank, ha sido el primero en sentarse ante los jueces. A preguntas del ministerio público, Pallerola ha especificado que llevó las cuentas en Andorra de miembros de la familia desde finales de los ochenta y que, en 1990, el primogénito del político catalán, Jordi Pujol Ferrusola, le “trajo” con una “partida de dinero en efectivo” de “ciento y pico millones” de pesetas “en una bolsa” —más de 600.000 euros—. Según ha asegurado, este le dijo entonces que el dinero “procedía de una herencia del abuelo”, que se “repartían entre los hijos y la madre”, Marta Ferrusola.







