Cuarenta años después de la publicación de la novela, que puede leerse como el testamento literario del escritor austriaco, Javier Aparicio Maydeu ofrece una nueva edición con orientaciones que pueden ayudar a comprenderla
Maestros Antiguos, que puede leerse como el testamento literario de Thomas Bernhard (1931-1989), se publicó originalmente en 1985. Es una obra maestra. Cuarenta años después, Javier Aparicio Maydeu ha sacado una edición en la colección Letras Universales, con la traducción clásica de Miguel Sáenz y orientaciones que pueden ayudar a comprender la novela. La trama es sencilla, como en otras obras de Bernhard. Atzbacher, que lleva muchos años escribiendo una obra que quizá nunca vea la luz, se ha citado un sábado por la mañana en la sala Bordone del Kunsthistorisches Museum de Viena con Reger, un crítico musical octogenario que se ha quedado viudo hace poco, escribe de vez en cuando en The Times y quiere hacerle una propuesta. Desde hace décadas, Reger va un día sin otro a esa sala y se sienta frente al Retrato de un hombre de barba blanca, de Tintoretto. Ha convertido el banco que hay frente al cuadro en una especie de oficina portátil. Atzbacher llega una hora antes y observa a Reger y a Irrsigler, el vigilante del museo. Atzbacher reproduce observaciones y relatos que le ha contado Reger en otras ocasiones y luego a partir del encuentro.






