El académico de la Lengua, de 93 años, que tradujo al español a muchos de los grandes autores, recoge en un libro sus cometarios sobre ellos

El gran traductor Miguel Sáenz nació hace 93 años en Larache, territorio español en Marruecos, donde su padre era militar. Él lo fue también, pero pronto fue, además, quien hizo legibles en esta lengua a grandes escritores del mundo, desde William Faulkner a Kafka, pasando por Günter Grass o Salman Rushdie, al que él considera ahora uno de los más importantes prosistas contemporáneos. Su trabajo como traductor lo llevó a la Academia de la Lengua en 2013. ...

Funambulista, la editorial que ha publicado otras obras suyas, acaba de poner en las estanterías Conversaciones, un abundante reflejo de lo que él ha dicho sobre aquellos que han sido sus traducidos. En esta conversación con EL PAÍS vuelve sobre ellos.

Sáenz fue a la milicia universitaria y pidió destino en Palma de Mallorca, donde vivió la avalancha de suecas y noruegas que cambiaron el color de las playas españolas. “Era la época del franquismo puro y duro, pero allí eso no se notaba tanto”, recuerda. “Era militar por las mañanas, por la tarde era un civil normal y por la noche cogía mi moto e iba a ligar y a beber cubalibres. Leía de todo. Esa pasión por la lectura venía de mi padre, de cuando él era militar en Sidi Ifni”.