Tras retomar las negociaciones interrumpidas por un incendio, la presidencia de la COP30 publica un nuevo texto sin referencias al petróleo, el gas y el carbón. Todavía debe ser discutido
Tras una accidentada recta final de la cumbre del clima de Belém, marcada por un incendio desatado en el interior de las instalaciones de la COP30 que mantuvo paralizadas las conversaciones durante alrededor de siete horas, la presidencia ha publicado un borrador de acuerdo en la mañana de este viernes. Y el principal tema sobre el que se había puesto el foco en esta cita no aparece. No hay menciones al impulso a una hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles.
Los combustibles fósiles son los principales responsables del cambio climático. Pero en las cumbres del clima, las presiones de muchos petroestados y la falta de empuje de otras naciones muy dependientes de su consumo hacen que una y otra vez se queden fuera de los acuerdos, que se centran en las emisiones de efecto invernadero pero no en sus principales causantes. En esta cita de Belém, el Gobierno de Brasil, que preside las negociaciones como país anfitrión, había abogado por incluir en el texto final un impulso a que se fijara una hoja de ruta para dejar atrás esos combustibles. Y en el primer borrador de la declaración política con la que se debería cerrar la cumbre aparecía.














