Más allá de los trofeos, Alcaraz y Sinner han demostrado compromiso y una lucha constante en cada partido, así como una férrea voluntad por perfeccionar su juego día a día
Con la final de la Copa de Maestros del domingo, no sólo concluyó la temporada tenística del circuito ATP, sino que lo hizo de la mejor manera posible: con un nuevo enfrentamiento entre los dos mejores jugadores del momento....
En una intensa final, Jannik Sinner derrotó por 7-6(4) y 7-5 a Carlos Alcaraz. El encuentro y, por consiguiente, el marcador estuvo muy igualado en todo momento, en especial durante el primer set. Buena prueba de ello es que Sinner no dispuso de ninguna bola de rotura, mientras que Carlos solo tuvo una, que no pudo aprovechar. Este hecho y un pequeño desacierto del español en el tie-break inclinó la balanza a favor del italiano en esa primera manga. En el segundo set, ambos jugadores perdieron algo el orden. Tras un primer juego errático del italiano, fue Carlos quien, con algunas imprecisiones, no pudo mantener su ventaja inicial.
Por lo demás, el partido mantuvo la misma tónica habitual de sus anteriores enfrentamientos: intercambios intensos y potentes desde el fondo de la pista que mantienen a los espectadores en un estado de admiración permanente. No sé si entre ellos cabe otra estrategia posible. Intentar cortar el ritmo de su adversario con bolas más lentas, dejadas o subidas a la red les haría quedar demasiado expuestos a un golpe demoledor del otro. Como suele suceder con estas rivalidades tan brillantes como enconadas, la victoria se la llevó quien estuvo más acertado y sereno en los momentos decisivos.






