Los resultados del ejercicio físico no se miden solo en kilos, van mucho más allá de lo que muestra el espejo y aferrarse a la cifra de la báscula puede hacer que pasen inadvertidas señales mucho más valiosas
El peso corporal fluctúa por razones fisiológicas normales. Hidratación, ciclo menstrual, digestión o retención de líquidos. Centrar el progreso del ejercicio físico en un único dato puede llevar a quienes comienzan a entrenar a la frustración. La báscula convencional no es capaz de conta...
r toda la historia tras bambalinas que hay detrás. Nada dice del músculo que se fortalece sin hacer ruido o del corazón que late con más calma. Los cambios físicos visibles pueden tardar en aparecer mientras se están produciendo beneficios para la salud, como mejoras en el metabolismo e incluso el estado de ánimo.
Algunos estudios se refieren a esto. Un análisis de 2021 sostiene que un enfoque centrado en el peso para el tratamiento y la prevención de la obesidad ha sido en gran medida ineficaz. Otra investigación publicada en la revista American Diabetes Association encontró que el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina, aunque la báscula no muestre gran cambio. José Ramón Pallás, coordinador del Grupo de Salud y Deporte de la Organización Médica Colegial (OMC), explica a EL PAÍS que, a grandes rasgos, lo más evidente es el progreso de la práctica deportiva.







