García Ortiz rechaza responder a las acusaciones y niega haber filtrado el correo | “Lo que hicimos fue colocar los ‘mails’ después de que estos hubieran sido revelados a la opinión pública”, afirma el único enjuiciado, quien considera “grave y doloroso” el registro de su despacho por la UCO

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El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha asegurado este miércoles que borra los mensajes de WhatsApp cada mes por seguridad en su declaración ante el Supremo como acusado de un delito de revelación de secretos. El fiscal, que ha comparecido durante casi una hora y media, se ha acogido a su derecho de no responder a las acusaciones atribuyéndoles “deslealtad”. Y ha vuelvo a insistir en que él no está detrás de la filtración del mail con la confesión de fraude fiscal de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. “Lo que hicimos fue colocar los correos después de que estos hubieran sido revelados a la opinión pública”, ha defendido el único enjuiciado, quien considera “grave y doloroso” el registro de su despacho por la UCO. Su declaración ha tenido lugar tras el testimonio de los guardias civiles que realizaron los informes sobre esas pesquisas y el volcado de los dispositivos del fiscal. Los agentes han asegurado que no pudieron tener acceso al contenido del teléfono porque “estaba borrado” —los informes policiales concluyen que el fiscal lo borró el 16 de octubre, el día que fue encausado—, pero reconstruyeron algunas de sus comunicaciones por el contenido del móvil de la fiscal provincial, Pilar Rodríguez, y por los listados de llamadas. Mañana todas las partes expondrán ante el tribunal sus conclusiones sobre el juicio.