El régimen sandinista recurre a esta táctica para esquivar una posible suspensión del país del tratado de libre comercio Cafta o la imposición de aranceles del 100%

Los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, han recurrido este martes a una vieja táctica de lavado de cara: excarcelar y exhibir a presos políticos que estaban en condición de desaparición forzada. El movimiento se produce en vísperas de una decisión crucial para el régimen sandinista: la Administración de Donald Trump tendrá que determinar si expulsa al país centroamericano del tratado de libre comercio DR-Cafta o si le impone aranceles del 100%, debido a las violaciones sistemáticas a los derechos humanos en el país centroamericano que son “una carga para el comercio estadounidense” —según una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Washington—.

A lo largo de la mañana los medios de propaganda sandinista exhibieron a la comunicadora Fabiola Tercero, un año y cuatro meses después de que fuera detenida, su casa allanada y desaparecida del radar público. “Una mentira más se le cae a los vendepatria”, titularon los medios oficiales, en un intento por desacreditar a todas las voces que han exigido conocer el paradero de la comunicadora.