Las salidas de prisión, ordenadas por Ortega y Murillo, llegan en pleno reacomodo regional por la decapitación del chavismo en Venezuela

Las llamadas comenzaron en la madrugada de este sábado. Familiares de presos políticos fueron despertados, en distintas zonas de Nicaragua, por comisionados policiales que, sin ofrecer mayores explicaciones, les ordenaron presentarse a primera hora en las cárceles. Algunos teléfonos habían sonado ya la noche del viernes, pero fue de madrugada cuando la instrucción quedó clara: debían acudir a los centros penitenciarios porque habría excarcelaciones. “Será una buena noticia para la familia”, dijo un policía a uno de los parientes, según relataron varias fuentes consultadas. Al menos 20 presos políticos abandonaron las prisiones, según ha confirmado EL PAÍS, en un operativo que el régimen reconoció horas después con un comunicado oficial.

Madres, esposas y hermanos esperaron desde temprano frente a los portones, en especial en Managua, la capital, en el del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, mejor conocido como La Modelo. Allí estaba la mayoría de 62 presos políticos confirmados por organismos de derechos humanos en Nicaragua. El ambiente era de zozobra porque no había listas oficiales ni confirmaciones públicas, solo quedaba esperar. La excarcelación se ejecutó con un acto que fue difundido por la propaganda oficialista.