Los ‘influencers’ independentistas pusieron el grito en el cielo porque el coro cantó en castellano, pero no les preocupa el conjunto funerario dedicado a los golpistas del 36 en la montaña o los casos de abusos a menores

Andaba yo, como fan vulgar, escuchando y valorando Lux, el último disco de Rosalía, que ha tardado tres años en llegar a nuestros oídos, cuando, sin tiempo apenas para el disfrute, se desató la polémica, provinciana, pero polémica al fin. ...

El caso es que los entendidos valorarán su importancia, el disco ofrece entre sus varias colaboraciones una destacada presencia de la Escolanía de Montserrat en varias de las canciones del álbum. Parece que, sumida una ola de misticismo religioso, Rosalía ha querido contar con ellos. “Aceptamos este proyecto porque Rosalía, como ella misma ya ha explicado, habla de la vivencia de Dios. El discernimiento permanente de Dios es algo muy benedictino y ella, además, lo hace además a través de la música”, han asegurado desde el coro. Visto desde fuera una diría que es hasta razonable el argumento: recurrir a un grupo de cantantes de música sacra, para colaborar en un disco con claro espíritu místico.

Pues mal. Vamos, que esa colaboración no ha gustado a todo el mundo. Casi el mismo día en que salió el disco, desde Rac1 o Catalunya Ràdio, amén de varios influencers filonacionalistas independentistas, pusieron el grito en el cielo: ¡Cómo se permite a Rosalía contar con un símbolo como la Escolanía de Montserrat para que colabore en su álbum… en castellano! Y ¡Cómo, la Escolanía, símbolo espiritual de Cataluña, acepta colaborar con la artista “castellanocantante”! Porque, amigos, ese ha sido el problema, que la Escolanía ha aceptado cantar en español, y eso es “traición cultural”.