El Gobierno vasco esgrime que pretende combatir tergiversaciones de PP y Vox, pero la izquierda y los colectivos sociales critican la decisión

Cuando los periodistas llaman al servicio de Comunicación de la Ertzaintza para conocer los detalles de una detención, reciben información sobre el qué, cuándo, dónde y cómo. Pero, desde hace tres semanas, cuando se pregunta por el quién, ya se proporciona un dato que hasta ahora se ocultaba de manera deliberada. Además del género o la edad, también se detalla la procedencia del arrestado. En sus notas escritas para los medios informativos, suele venir recogida en el último párrafo....

La Policía vasca no menciona la nacionalidad concreta de los arrestados extranjeros, salvo que estos sean españoles —en estos casos sí lo indica explícitamente—. Lejos de informar sobre el país, las comunicaciones reflejan el origen por zonas geográficas. Es decir, se comunica que el detenido es de procedencia “magrebí, latinoamericana, europea, asiática o subsahariana”, entre otras.

Esto supone una ruptura del consenso que había hasta ahora y que el propio Departamento de Seguridad había impulsado hace más de una década en un proceso participativo con periodistas y medios de comunicación. De esta forma, la Ertzaintza se convierte en el primer cuerpo policial del Estado que comunica el origen de sus arrestados.