La decisión del Gobierno vasco de que la Ertzaintza ofrezca datos del origen de los arrestados plantea dudas sobre si alimenta los prejuicios o si, como asegura el PNV, sirve para combatir los bulos que asocian inmigración y delincuencia
La policía vasca ofrece, desde este mes, un dato nuevo sobre los arrestados: la zona geográfica —no la nacionalidad— de la que proceden. Es decir, se sabrá si un detenido es magrebí, latinoamericano, europeo, asiático o subsahariano. Esta decisión del Gobierno vasco, en manos del PNV, convierte a la Ertzaintza en la primera policía del pa...
ís en facilitar estos datos.
En plena efervescencia del discurso xenófobo y racista, la decisión es muy compleja. Por un lado, la ultraderecha utiliza la asociación entre extranjeros e inseguridad ciudadana para inculcar el miedo a los inmigrantes y alimentar el odio al diferente. Por otro, la desinformación es la una herramienta antidemocrática y un favor a quienes manipulan la realidad.
Posicionarse requiere conocimiento y reflexión, los recursos de una sociedad madura para decidir en democracia. Dos expertos, Jordi Mir García y Youssef M. Ouled, razonan sus puntos de vista diferentes.






