PP y Junts sostienen que el Gobierno pretende controlar las redes sociales

Los distintos portavoces de la izquierda, secundados por el PNV, fueron señalando directamente a Vox —y algunos también al PP como “cómplice”— por alentar acosos y agresiones a tertulianos y profesionales de la información. El PSOE había llevado este martes al pleno semanal del Congreso una declaración para instar al Gobierno a defender la libertad de expresión y expresar el respaldo de la Cámara a los medios de comunicación públicos. Los ultras ni se inmutaron por las acusaciones. Su diputado Manuel Mariscal salió en defensa del agitador Vito Quiles, cuyas prácticas han reprobado las principales asociaciones profesionales y al que la analista televisiva Sarah Santaolalla acaba denunciar por agresión. Mariscal lo redujo a una especie de travesuras por parte de “un chaval que hace preguntas incómodas”.

Los socialistas no lograron reclutar para su declaración ni al PP ni a Junts. Ambos grupos pusieron el foco en el Gobierno, al que atribuyeron la pretensión de controlar los contenidos de las redes sociales. Y pasaron por alto los acosos y amenazas que han denunciado tertulianas de posiciones izquierdistas como la propia Santaolalla o Laura Arroyo, quienes siguieron el debate desde la tribuna de invitados.