Consultar con el ginecólogo, contratar un seguro específico o evitar algunos destinos son claves para que las futuras madres disfruten con tranquilidad de una escapada
Una paciente acudió a la consulta de María de la Calle, jefa de Sección de Obstetricia Médica del Hospital La Paz y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. Se encontraba avanzada en su embarazo, y quería saber si podría desplazarse con su familia al sur de España. “Lo primero que hago en estos casos es medir el cuello del útero, es un predictor de par...
to”, cuenta la doctora por teléfono. Por encima de 25 milímetros, da un cierto margen; por debajo, crece la posibilidad de que la mujer dé a la luz en el siguiente mes. Midió y desaconsejó la escapada. La paciente tuvo a su bebé a los cuatro días.
El primer consejo para una embarazada que desee viajar es acudir a su ginecólogo. Él o ella le indicará qué debe hacer, y qué no, en función de sus circunstancias concretas: si se trata de un embarazo gemelar, si se ha producido con técnicas de reproducción asistida, si tiene antecedentes de aborto espontáneo o ha presentado hematomas o sangrado.
“Yo fui a mi ginecólogo con un folio entero lleno de dudas”, sonríe María José Muñoz, autora del blog Los Viajes de Pepa, por videollamada. Su embarazo estaba siendo bueno. “No tenía náuseas, y me sentía con mucha energía”, recuerda.






